El Olimpo: Batalla entre dioses y gigantes

El Olimpo: Batalla entre dioses y gigantes

miércoles, 18 de marzo de 2015

Narciso

Era un joven muy bello, hijo del río Céfiso y de la ninfa Liríope. Debido a su gran belleza todas las personas que le rodeaban, incluidos muchachos, se enamoraban de él, pero Narciso rechazaba a todos con idéntico desdén. Una de las mujeres que sufrió su abandono fue la ninfa Eco, quien se consumió en unas rocas intentando consolar su sufrimiento.
A causa de los males que Narciso había provocado a Éco, la diosa de la Venganza divina, Némesis, castigó a Narciso haciendo que se enamorara de sí mismo. Un día que se acercó a un río a beber, a través de su propia imagen reflejada en las aguas se quedó fascinado. Pasó mucho tiempo en esta posición, y sujeto por su pasión, terminó tirándose a las aguas, muriendo ahogado. Donde su cuerpo cayó creció una bonita flor que hizo honor a su nombre y a su belleza.
En psicoanálisis, el mito de Narciso se recoge con el término narcisismo, o amor morboso del individuo hacia sí mismo.